(Una mesa llena de papeles, teléfonos, elementos de escritorio esparcidos, y sepultado en una montaña de papeles vemos a un señor de mediana edad, sumamente concentrado, como si tuviese demasiada prisa o demasiado desorden en su cabeza)
NIÑO.- Papá me gustaría que…
SEÑOR SEPULTADO EN SÍ MISMO.- Ahora no que estoy muy liado con todo esto o ¿no lo ves?
NIÑO.- Si yo sólo quiero que…
S.S.E.S.I.M.- No me toques más los cojones, no ves que estoy hasta el cuello de trabajo.
….
NIÑO.- Papá ¿tienes ahora un poco de tiempo?
S.S.E.S.I.M.- ¿Tiempo? Tu padre nunca tiene tiempo siempre está trabajando para que tú y tu madre tengáis algo que llevaros a la boca.
NIÑO.- Papá ¿cuánto ganas a la hora?
S.S.E.S.I.M.- Joder, me haces unas preguntas, venga vete a jugar.
NIÑO.- Por favor papá dime cuanto ganas en una hora.
S.S.E.S.I.M.- No lo suficiente, no lo sé… unos 12 € a la hora.
NIÑO.- Papá me dejarías 3€ para una cosa muy importante.
S.S.E.S.I.M.- ¿muy importante? ¿Tú qué sabrás lo que es importante?... Venga toma, si con esto me dejas en paz aquí tienes… Y ahora vete a comprar tus chucherías y déjame trabajar
NIÑO.- ¡No son para chuches! Te he dicho que es importante… Mira, he ahorrado 12€ ¡Tómalos! ¡Te compro una hora de tu tiempo!
Xavi (cuento anónimo)
miércoles, 11 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario