domingo, 28 de junio de 2009

Apocalipsis y Neogénesis

Y surgió de la tierra un enjambre de abejorros, impetuosos, con grandes posibilidades. Parecía que el viento los seguía cuando volaban, cuanta perfección. Una voz pausada que emanaba del viento hacía de guía, para que encontraran un rumbo. Un día vieron una luz y uno de ellos decidió que era bueno; cegado por su ego acudió rápidamente a ella, mientras el viento le susurraba que no lo hiciera. El ego no sólo lo cegó, también le privó de la escucha, ingnoró a la voz por primera vez; y todos empezaron a competir camino hacia la luz. Todos llegaron, pero ninguno sobrevivió ante la descarga de la lámpara que emitía el destello. Entonces el viento amainó y al llegar a la tierra descubrió 8 seres insignificantes, más modestos, sin posibilidades aparentes y sin alas con las que poder volar. La voz susurró en forma de brisa apuntando hacia una cueva. Sólo había oscuridad en su interior, angustiando a los que se adentraran en ella. La voz fue ahora una corriente de aire que guiaba sus torpes pasos hacia una misma dirección, haciéndoles viajar con él. Los 8 seres siguieron el camino a oscuras, hasta que vieron una luz a lo lejos. Todos juntos fueron hacia ella, fueron acercándose, cada vez más cerca, más cerca, casi han llegado, casi pueden tocarla... Y pasado el umbral no había nada, tan sólo un paisaje fértil y vacío. Para entonces la voz ya había desaparecido. Sus últimas palabras tras el umbral fueron: "Esa cueva era el proceso. Y no, no hay nada tras él. A partir de ahora podréis construir. Teniendo ese poder decidiréis si serviros de él o servir a su desarrollo." Todos le dieron las gracias y fueron felices porque no sabían que iba a ser de ellos.

De parte de 2º: "Cuando el viento amaina, sopla en otro lugar: GRACIAS XAVI"

martes, 9 de junio de 2009

el profesor versión con los niños

Ya iré viendo como funciona, así que estudiadlo ya para el sábado

LECCIONES SOBRE EL TIEMPO

PROFESOR.- Buenos días mis queridos niños. Hoy vamos a hablar de algo que nos interesa a todos…

IRENE.- ¡Los bocadillos de nocilla!

TOD@S.- ¡¡¡Siiiiiii!!!

PROFESOR.- ¡No!

TOD@S.- ¡¡¡¡Oh!!!!

PROFESOR.-…Hoy vamos a hablar del tiempo…

COMOTU.- Pero si no estamos en un ascensor…

PROFESOR.- Hace más de mil seiscientos años que San Agustín, con agudeza notable, expresase: «Pero, ¿qué es el tiempo?

LUZO.- ¿Un anticiclón?

PROFESOR.- ¿Quién podrá fácil y brevemente explicarlo?

IRENE.- LO QUE DICE PATRI –pero bien expresado-

PROFESOR.- ¿Quién puede formar idea clara del tiempo para explicarlo después con palabras?

PABLO.- ¿Se puede explicar el tiempo con un dibujo?

PROFESOR.- Por otra parte, ¿qué cosa más familiar y manida en nuestras conversaciones que el tiempo?

PITUCHINA.- Ya te digo.., los mayores se pasan todo el día hablando del tiempo y del dinero como si nunca tuviesen el suficiente.

PROFESOR.- Entendemos muy bien lo que significa esta palabra cuando la empleamos nosotros y también cuando la oímos pronunciar a otros. ¿Qué es, pues, el tiempo?

LUZO.- ¡Un anticiclón!

PROFESOR.- Sé muy bien lo que es, si no se me pregunta.

IRENE.- ¿Para qué queremos saber algo que no nos van a preguntar?

PROFESOR.- Pero cuando quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé.» Saber «qué es» el tiempo cuando nadie nos lo pregunta, y dejar de conocerlo en el momento mismo de comenzar a explicarlo constituye, a primera vista, un hecho de naturaleza sorprendente.

PABLO.- Profesor, profesor…
PROFESOR.- ¿Si?
PABLO.- ¿Si podemos tener recuerdos del pasado, por qué no podemos tener recuerdos del futuro?
PROFESOR.- Mañana que vengan tus padres…

PROFESOR.- No obstante, su carácter inesperado se disipa a medida que tomamos conciencia clara de la multitud de paradojas que nos asaltan debido al uso inevitable del lenguaje, pues éste se configura por medio de palabras, conceptos y estructuras que por su propia naturaleza verbal ya pertenecen al dominio del tiempo.

COMOTU.- Entonces... ¿Nos pertenece el tiempo o pertenecemos nosotros al tiempo?
PITUCHINA.- Nos pertenece.
COMOTU.- ¿Y cuanto nos pertenece a cada uno?

PROFESOR.- Puesto que hemos sido nosotros quienes así lo hemos elaborado con el fin de comunicarnos con, y entre, nosotros mismos, quizá quepa suponer que su temporalidad inherente constituya (Huesos se reboza en su asiento mientras exclama: ¿Falta mucho? Que irá diciendo varias veces a lo largo del texto) el reflejo de una relación esencial y reveladora entre el tiempo y el individuo quien, desde la posición ya temporal de su propio marco vivencial, reflexiona, conversa y escribe acerca de él.

IRENE.- Ah, por eso es poco tiempo cinco minutos jugando a la play, pero es mucho tiempo cinco minutos castigado. Mamá controla el tiempo. ¡Qué importante es mi mamá!

PROFESOR.- Dentro de la esfera de la filosofía del tiempo se recogen las diversas respuestas que a través de los siglos, y de las distintas corrientes filosóficas, han aportado diferentes autores al interrogante fundamental referido al tiempo. Así, desde la extendida imagen del «río», planteada por Heráclito

LUZO.- ¿Qué es un Heráclito?

PROFESOR.- como metáfora de su naturaleza, hasta los acoplamientos neuronales propuestos por Varela y otros autores en el ámbito de la neurofenomenología, pasando a la mítica cosmológica platónica, «el número del movimiento» en el análisis fisicista de Aristóteles, «la distensión del alma» derivada de la perspectiva psicologista de recuerdos del pasado de San Agustín, o «la forma a priori del sentido interno» que resulta del enfoque crítico por parte de Kant, el camino recorrido ha sido largo, aunque de muy errática trayectoria.

BLANCA.- A mi todo esto me suena a chino.

PROFESOR.- Con el propósito de obtener una visión general de dicho camino, cuando eres viejo, cuando has llegado al final del camino. Ese es el tiempo, cuando puedes mirar atrás. Solo entonces eres un hombre.

COMOTU.- ¡Entonces cuando mi hermanito murió ya era todo un hombre!

PROFESOR.- El tiempo, en definitiva, niños y niñas, es solo la excusa de algunos para declarar que son sabios, y de otros para decir que con el tiempo lo serán. ¿Qué conclusión sacáis de todo esto?

LUZO.- Que el tiempo es una mierda.
IRENE.- Pero mi mamá lo controla.

IgleS.A.

No son las adjudicaciones finales pero me sirve para ir mirando como funciona. Estudiadlo rápidamente que lo quiero probar el sábado

[Suena una sirena. Todos los actores/trices se revolucionan y empiezan a sacar bocadillos, tapers, zumos...]
- ¡Bocadillo!
- ¡Bocadillo!
- ¡Bocadillo!
- ¡Bocadillo!
- ¡Bocadillo!
Chus.- ¿Cómo vamos?
Pablo.- Bien de tiempo.
Esme- Eso es bueno. ¿Nos subirá Xavi la nota por esto?
Adrián.- Estaba pensando una cosa.
Pablo.- ¡Cuidado con las carteras!
Adrián.- No, escuchad. Estaba pensando que... a ver, tenemos talento, imaginación, somos la pera...
Álex.- Sí, ¿y?
Adrián.- ¿Por qué no montamos un negocio?
Chus.- ¿Y eso se te ocurre ahora?
Adrián.- Sí bueno, es por el tema del tiempo y eso. Me ha hecho pensar que... ¿cuál es el negocio que más tiempo ha durado?
Irene.- ¿El capitalismo?
Blanca.- ¿La venta de armas?
Pablo.- ¿El gobierno?
Eder.- ¿El porno?
Todos.- mmmmmmmm...
Adrián.- No. La Iglesia.
Todos- Ooooooooo...
Eder.- El porno lleva más tiempo que la iglesia.
Todos.- mmmmmm...
Chus.- Vale; quien quiera empezar un negocio porno, que empiece a desnudarse... me refería a ellas.
Irene.- ¿Y tu idea cuál es? ¿qué nos disfracemos de monjas?
Eder.- En el porno hay películas de mon...
Adrián.- Ya vale con el tema del porno. Centrémonos en la Iglesia. “Dios te ama, Dios te quiere, pero necesita mucha pasta” ¿os suena?
Esme.- Me suena a que ya está inventado.
Adrián.- La Iglesia sí, pero no nuestra IgleS.A.
Pablo.- ¿Y como funciona eso?
Adrián.- La idea es crear un negocio de la nada, con la mínima inversión, y que perdure per secula seculorum.
Esme.- Me pido Papa.
Pablo.- Y yo Mama
Adrián.- Bueno, bueno, todo se hablará. Como negocio la verdad es que no tiene mala pinta.
Chus.- Habría que proponer algún mártir o algún santo por la causa.
Pablo.- Va, eso está chupado. Lo echamos a suertes.
Álex.- Pero a mí no me queda claro que sea un negocio rentable, es decir... ¿Cuánto pueden dejarse en un cepillo?
Adrián.- Nada de cepillos. Vivimos en un mundo capitalista. Cuotas mensuales domiciliadas.
Esme.- ¿Y qué les cobras? ¿el sermón?
La cuestión sería encontrar algo que a nosotros no nos cueste un chavo, y que podamos vender a buen precio.
Adrián.- Y que la gente esté dispuesta a pagar.
Blanca.- ¡Ya lo tengo!
Todos.- ¿Qué?
Blanca.- Vendamos tiempo.
Pablo.- ¿Y cómo se vende el tiempo?
Chus.- Por años.
Pablo.- Quiero decir que ¿Qué tiempo vendes? ¿Cómo lo vendes?
Blanca.- Pues es hacer lo mismo que estamos haciendo aquí, pero por pasta.
Pablo.- Ah, ¿qué estos no han pagado entrada?
Esme.- No, hijo, no, si tenemos que pagar nosotros el iluminador. ¿Les habéis dicho lo del bote a la salida…?
Áñex.- Vuelve a lo del tiempo y lo de la venta.
Blanca.- Juegas con el concepto del tiempo, haces creer a la gente que tiene el tiempo de aquí y el tiempo del más allá. Les pones una cuota mensual para pagar el tiempo que quieran pasar en el más allá, y asunto concluido.
Pablo.- Pero para eso necesitaremos inventarnos un Dios, un Cielo, un Infierno...
Adrián.- Ya buscaremos una prostituta teatral.
Esme.- No se lo van a tragar.
Eder.- Pues en las películas porno...
Todos.- ¿Por qué no te callas?
[Suena una sirena. El director chasquea su látigo. Suena algo parecido a “Trabajad, negros” todos guardan su bocadillo, y acuden a la siguiente escena.]

lunes, 4 de mayo de 2009

ADOLESCENCIA-Video (Alex)

Skins - Secret Party
http://www.youtube.com/watch?v=qO3U05CIIxA


Cancion - Hummer - Foals

domingo, 26 de abril de 2009

DE ENTRE LOS VIVOS

NARRADOR.- Bienvenidos a nuestra ciudad. Hoy es un día cualquiera como lo fue ayer y como lo será mañana. Precisamente está anocheciendo. Aquí, precisamente aquí está la calle mayor. Allá abajo la estación de ferrocarril, la vía va en esa dirección... la iglesia está al otro lado de la vía. Aquí están el ayuntamiento y correos. ¿Aquella casa blanca? La del hombre más rico de la ciudad. Este es la tienda del pueblo, no está mal surtida pero tampoco necesitamos mucho más, aunque cada vez fían menos…La escuela… todas las mañanas a las nueve y cuarto todos los mediodías. A las tres en punto, se pueden oír los gritos de los niños al salir de clase. Bonita ciudad ¿no creen?

Se empiezan a colocar sillas blancas en una fila.

Os estaréis preguntando para qué son estas sillas. O quizás lo habéis adivinado. ¿No? Es el cementerio de nuestro pueblo. Un lugar hermoso. Está en lo alto de una colina… barrida por el viento… cielo y cielo, y nubes y nubes… y a veces mucho sol y mucha luna y muchas estrellas. Si venís aquí una tarde cualquiera podréis ver una enorme fila de montañas… tremendamente azules… y allá arriba, las montañas blancas y nuestra gran montaña, y ahí, a sus pies se tienden estos pueblos. No sé porque la gente quiere que los entierren en cementerios de fuera. En aquel rincón están las viejas lápidas. Esta es la parte nueva del cementerio. Si, una gran cantidad de penas se han ido calmando aquí poco a poco. Enloquecidos de dolor, los que están vivos han traído a las suyos, muertos, a esta colina. ¿Quién no conoce esta angustia?... Y luego, el tiempo que pasa, y los días de sol y los días de lluvia y de nieve… Nos gusta que estén en un sitio bonito. Aquí vendremos nosotros también. Todos sabemos que hay algo eterno. Y no son las cosas, ni los nombres, ni las tierras, ni siquiera las estrellas. Hay algo que es eterno, y ese algo tiene que ver con los seres humanos más grandes que han vivido en la tierra; nos lo han estado repitiendo durante más de cinco mil años y, sin embargo, ¡cuántos parece que olvidan ese profundo sentido de eternidad!
Los muertos se preocupan de nosotros, los vivos, durante muy poco tiempo. Poco a poco, pierden el contacto con la tierra, con las ambiciones que tuvieron, con los placeres que gozaron, con las penas que les atormentaron y con los seres que amaron. Se desprenden de todo: sueños y fracasos, amores y odios, amigos o enemigos, dinero y miseria… Todas esas cosas tan terriblemente importantes, desaparecen aquí, pierden todo su valor. ¿Y que queda? ¿Qué queda cuando la memoria se ha ido?

Por el fondo de la escena viene un cortejo fúnebre. Traen paraguas

NARRADOR.- Estos que vienen están vivos
(…)
MUERTO 1.- ¿Quién es?
MUERTO 2.- Mi nuera
MUERTO 1.- ¿De qué ha muerto?
MUERTO 2.- De parto.
MUERTO 1.- Ya se me había olvidado… ¡Qué terrible era la vida! ¡Y qué maravillosa!
MUERTO 3.- ¿Maravillosa?
MUERTO 1.- Si

Comienzan los vivos a cantar un salmo fúnebre.

MUERTO 3.- Cuánto me ha gustado siempre este himno. Se canta en estas ocasiones
MUERTO 1.- Mi mujer sabe de memoria los versículos de todos los himnos.

Aparece Emilia de blanco con el pelo peinado hacia atrás con una cinta blanca, como una niña. Anda lentamente, mirando, asombrada, a los muertos, un poco aturdida. Saluda. El himno continúa.

EMILIA.- Está lloviendo
MUERTO 2.- Si,… se irán en seguida. Descansa aquí, niña mía.

Emilia se sienta en la silla vacía

EMILIA.- ¡Qué tontos parecen todos! No sé porque ponen esas caras. Los que están vivos no nos comprenden ¿verdad?
MUERTO 2.- No Emilia, no mucho.
EMILIA.- Están encerrados como en unas cajas pequeñitas ¿no? Se marchan. Hasta ahora no había comprendido lo angustiados y lo… lo a oscuras que están los vivos.
MUERTO 3.- Ya no hace tanto calor. Si; la lluvia ha refrescado un poco el aire.
MUERTO 1.- Esos vientos del Nordeste siempre hacen los mismo, ¿verdad?
MUERTO 2.- Si no sigue lloviendo, soplarán por lo menos tres días.
MUERTO 1.- Puede que aclare antes de la noche
EMILIA.- Pero podemos volver, puedo volver allí de nuevo, volver a vivirlo, lo siento, lo sé… Hace un momento, pensando en la granja, estuve allí con mi hijo en los brazos.
MUERTO 2.- Emilia, no lo hagas
MUERTO 1.- ¡No lo hagas Emilia!
EMILIA.- [Acercándose al Narrador] Es verdad… ¿no? ¿Se puede ir allí… y vivir de nuevo?
NARRADOR.- Algunos lo han intentado… pero se han arrepentido en seguida
MUERTO 1.- No lo hagas Emilia.
EMILIA.- Pero si no voy a vivir un día triste. Elegiré uno muy feliz…; aquel en que me di cuenta de que estaba enamorada de Jorge.
MUERTO 3.- ¿Jorge?
EMILIA.- Si, Jorge… mi… mi marido…

Los muertos ríen sin burlarse.

MUERTO 2.- No lo hagas Emilia
EMILIA.- ¡Quiero volver! ¡Quiero vivir!
NARRADOR.- No sólo lo vivirías, sino que verás cómo lo estás viviendo.
EMILIA.- ¿Y qué?
NARRADOR.- Viéndote vivir, sabrás eso que los que están allá abajo no saben nunca: el futuro, lo que va a suceder después.
EMILIA.- ¿Y saber el futuro es doloroso? ¿Por qué?
NARRADOR.- Cuando lleves aquí más tiempo verás que nuestra vida es la esperanza de que pronto olvidaremos todo aquello, y pensaremos en lo que hay más allá y en estar dispuestos para ese más allá y entonces volveremos a morir para saber que para vivir hay que olvidar. Cuando lleves aquí más tiempo lo comprenderás.
EMILIA.- ¿Cómo podré olvidar aquella vida? Es todo lo que sé. Todo lo que he tenido. ¡Quiero vivir! ¡Quiero recordar!
NARRADOR.- De acuerdo…

Ante los ojos atónitos de Emilia su vida comienza a pasar por delante de ella, sin poder retenerla ni un instante. La vida se pierde en momento de sinrazones y tonterías que vista desde una mirada fuera del tiempo se convierte en un sinsentido.

EMILIA.- Por un momento estamos aquí todos juntos, sólo por un momento, seamos felices. Mirémonos unos a otros.

Los momentos se siguen acelerando como en un carrusel del tiempo más veloz, cada vez más veloz, sin poder detener ningún instante

EMILIA.- ¡No puedo! ¡No puedo seguir! Pasa todo tan deprisa. No tenemos tiempo ni para mirarnos unos a otros. No me daba cuenta. Estaba pensando en todo esto, y no me daba cuenta. ¡Quiero olvidar! ¡Quiero olvidar! ¡Quiero olvidar!... Lléveme de aquí… a la colina, a mi… ¡Tierra eres demasiado maravillosa para que nadie te comprenda! ¿Se dan cuenta alguna vez los seres humanos de lo que es la vida mientras la están viviendo?... ¿De cada minuto? ¿De cada instante?
NARRADOR.- No. Los santos y los poetas, acaso… y alguno de vez en cuando.
EMILIA.- Los seres humanos están ciegos
MUERTO 1.- Mira, ya está aclarando. Hay estrellas en el cielo.
NARRADOR.- Ahora ya lo sabes ¡Eso era lo que era estar vivo! Ir de un lado a otro sin saber nada dando saltos, pisoteando los sentimientos de los que estaban a tu lado. Gastar y desperdiciar el tiempo como si tuvieras a tu disposición un millón de años. Estar siempre a merced de una o de otra pasión egoísta. Ahora ya sabes… lo que es esa hermosa existencia a la que querías volver, la que anhelabas ver otra vez... hundidos en la ignorancia y la ceguera.

Los muertos han empezado a agitarse

MUERTO 1.- Parece que se levanta viento
MUERTO 3.- Hace frío para ser Junio
MUERTO 2.- Emilia, mira esa estrella. Se me ha olvidado su nombre.
MUERTO 1.- Yo ya las conozco todas, pero he tenido que olvidar sus nombres.
MUERTO 2.- Mi marido era marinero: las conocía todas. Se sentaba de noche a la puerta y las llamaba por su nombre.
MUERTO 1.- Una estrella es una buena compañía
MUERTO 1.- Ahí viene uno de ellos
MUERTO 3.- Es extraño
MUERTO 1.- A esta hora no suele venir nadie por aquí
EMILIA.- Es Jorge…
MUERTO 2.- Silencio hija
EMILIA.-…es Jorge.

Jorge se acerca lentamente a las tumbas

MUERTO 2.- Y mi marido, que conocía todas las estrellas, solía decir que para que esa chispita de luz llegase a la tierra se necesitan millones de años. Claro que eso no hay quien pueda creerlo, pero él lo solía decir… Millones de años

Jorge se arroja sobre la sepultura de Emilia.

MUERTO 3.- ¿Qué es eso?
MUERTO 1.- ¿Qué hace ese muchacho?
MUERTO 3.- ¡Que vaya a llorar a su casa como todos los vivos!

Emilia lo acaricia sin tocarlo

EMILIA.- ¿Qué es la vida?
NARRADOR.- Nada. La vida sólo son muertos soñando. En tu mano está que sea un buen sueño, o un mal sueño. Sólo es cuestión de tiempo que despiertes. Mantén los ojos cerrados, disfruta cada segundo como si fuera el último, porque cada segundo que pierdes en la vida, no lo recuperas en la muerte.
EMILIA.- Pero...
NARRADOR.- El tiempo que soñamos es muy breve, no se debe desaprovechar. Hacerlo es de necios, o peor aún, de muertos. No disfrutar de cada milésima de segundo de nuestras vidas, de cada latido de nuestro corazón, de cada sentimiento que albergue nuestra alma, es estar muerto.

EMILIA.- Pero...
NARRADOR.- El tiempo que soñamos es muy breve, no se debe desaprovechar.

(Silencio)

EMILIA.- ¿Y qué hacemos mientras no dormimos?
MUERTO 2.- Escuchamos al sabio William.
MUERTO 1.- Shakespeare.

[Al fondo una calavera recita unos versos.]

CHESPIR.- Soy o no soy, thats the fucked question...

[Las muertas aplauden calurosamente. Emilia angustiada intenta parar la función por todos los medios.]

EMILIA.- ¿Qué es esto? Acabo de morir, mi cuerpo aun no está frío, ¿no podéis tener un respeto? ¿No veis a mi amado llorando mi losa?
CHESPIR.- Emilia, no has entendido nada. Ya estás muerta, y tuviste tu oportunidad.
EMILIA.- Pero aun recuerdo cosas, aun recuerdo lo que es...
CHESPIR.- Recuerdos, recuerdos, recuerdos... eso es pasado ¿No has aprendido nada de esta obra?
MUERTO 2.- Deja que siga recitando, hijita.
MUERTO 2.- Deja que haga su sketch
EMILIA.- Os habéis vuelto todos locos... ¡sacadme de aquí!
CHESPIR.- No, Emilia, estás aquí para dar a los vivos un mensaje, como yo.
EMILIA.- Nadie se tomaría en serio un mensaje tuyo.
CHESPIR.- Nadie dijo que tuviera que ser serio. Sonríe.
EMILIA.- El que sonríe todo el tiempo puede parecer tonto.
CHESPIR.- El que nunca sonríe es absolutamente estúpido.
EMILIA.- Pero…

(Los muertos la mandan callar.)

POSTFATIUM

CHESPIR.- Tengo algo que decir
y no es que vaya a morir.
Deberíamos dejar de pelear
Estás harto de la vida ¿Pero tu de que me hablas?
Deja de quejarte de una vez...
CORO.- ¿Por qué?
CHESPIR.- ¿De que sirve ahora echarte a llorar?
tururu turururu
¿De que sirve ahora echarte a llorar?
Turu, turu turu turu
Que tienes un marrón,
pues cámbialo de color,
no hay nada que no puedas arreglar.
CORO.- La muerte

CHESPIR.- Siendo esa la conclusión para que vas a llorar, pon tu mejor sonrisa hasta el final
Y es que nada peor que palmar te puede pasar.
Tururu tururururu
¿De que sirve ahora echarte a llorar?
tururu turuu turuu
Y para terminar
antes de que se vayan
recuerden sonreír es ser feliz
Y cuando estén muy mal
jodidos de verdad
esta frase es para mejorar

Nada peor que palmar te puede pasar.
turu tururuururu
¿De que sirve ahora echarte a llorar?
turururu turururu
Que tienes un marrón,
pues cámbialo de color,
no hay nada que no puedas arreglar.
CORO.- Hacienda
CHESPIR.- Siendo esa la conclusión, para que vas a llorar, pon tu mejor sonrisa hasta el final.
Y es que nada peor que palmar te puede pasar.
Tururu tururururu
Nada peor que palmar te puede pasar.
tururu turuu turuu hasta el… …FINAL